Reflexión acerca de las herramientas más utilizadas en la actualidad, en Blended Learning corporativo, y preferencias de los usuarios.
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Todas las organizaciones e individuos consumidores de Blended Learning corporativo están, a estas alturas, muy familiarizados con los instrumentos más utilizados en este sistema docente. Sin embargo, muy pocos son los estudios que explican cuáles son las que parecen presentar mayores ventajas y qué modelos son los que, en la práctica, suscitan mayor aceptación en los diferentes actores que intervienen en el proceso.
Éste es un tema muy relevante (sobre todo si uno quiere diseñar programas que sean realmente atractivos y que se usen de verdad), porque hay notables diferencias. En este artículo vamos a exponer, muy brevemente, la “popularidad” actual de las herramientas más conocidas:
- Síncronas (sesiones presenciales, chats y videoconferencias, etc.).
- Asíncronas (foros, eMail y listas de distribución, aportaciones asíncronas a debates virtuales, etc.).
Dentro de los principales colectivos relacionados con el método:
- Responsables de organizaciones que implantaron eLearning y Blended Learning
- Tutores virtuales
- Alumnos
Responsables de implantación:
En lo que se refiere a los implantadores (los directivos que han decidido introducir el Blended Learning en sus empresas) la cosa está clara: ganan las herramientas asíncronas, por goleada. En un reciente estudio de una conocida escuela de negocios española, al que este autor tuvo acceso, se encuestó a los máximos responsables (Presidentes, Consejeros Delegados, Directores Generales y algún Director Departamental) de 111 empresas estatales, medianas o grandes (más de 250 empleados), y un 84% estaba muy de acuerdo con la bondad de las herramientas asíncronas, mientras que sólo un 41% valoraba positivamente las síncronas (incluyendo en estas últimas las sesiones presenciales).
La conclusión es clara: los jefes quieren flexibilizar al máximo la formación de sus equipos y sujetarles lo menos posible a horarios concretos. Desean maximizar la productividad laboral y reducir costes de formación. Oído cocina: si quiere usted convencer a los directivos de que usen programas blended, no sobrecargue el curso con sesiones síncronas.
Profesores y tutores virtuales:
Entre los tutores virtuales y profesores, las preferencias están mucho más repartidas. En una encuesta realizada por este mismo autor, dentro del estudio para su tesis doctoral, se planteó la cuestión al equipo de 35 tutores virtuales de una importantísima corporación catalana. Personalmente, es el mejor equipo de tutores que haya visto nunca, y eso que he visto unos cuantos (por eso los elegí como objeto de estudio para mi tesis). Las sesiones presenciales tenían un 94% de aceptación, los foros un 86%, el eMail un 78% y los chats, videoconferencias, etc. (herramientas síncronas), un 74%.
La conclusión es también muy clara: los profesores y tutores se decantan por un Blended Learning casi puro, porque están primando la calidad docente y no los costes (y, desde ese punto de vista, tienen toda la razón). Es destacable lo mucho que siguen valorando las sesiones presenciales (al principio y al final de los programas).
Alumnos corporativos:
¿Y los alumnos, los profesionales de empresa que siguen programas de formación? Aquí la investigación de que dispone este autor llega de los USA, y sus resultados son bastante coincidentes con la opinión, antes mencionada, de los tutores virtuales que encuesté.
Una escuela de negocios norteamericana preguntó a una muestra de 528 profesionales de 55 grandes empresas y obtuvo los siguientes resultados:
- Sesiones presenciales (esporádicas): 88% de aceptación
- Foros de debate: 87% de preferencias
- eMail e Instant Messenger (en USA se usa muchísimo): 84%
- Chats: 89%
- Videoconferencias o teleconferencias: 71%
Una vez más, los que tienen que aprender votan por un blended casi puro… aunque les haga invertir alguna hora de más en su formación, a costa un poco de su productividad laboral inmediata. Quizá porque luego la recuperarán con creces.
Conclusión final: algunos altos directivos podrían escuchar un poco más a sus formadores internos y a los profesionales de sus organizaciones, porque tienen mucho que aprender de ellos…