¿Futuro de las librerías o librerías con futuro?


El pasado 25 de enero, el portal cultural Dosdoce.com publicó un artículo firmado por José Antonio Vázquez titulado “El futuro de las librerías” con un sugestivo sub-título: “Los libreros que quieran continuar en el negocio van a tener que hacer algo más que colocar libros en las estanterías y esperar para venderlos“.

La reflexión de José Antonio Vázquez no solo es muy relevante para todos los que estamos interesados por las Librerías XXI, sino que además compartimos varios de sus puntos de vista.

Destacamos algunas de las ideas centrales planteadas en el mismo:

— Hace tiempo que se viene hablando del cierre y desaparición de librerías. Si bien esto puede estar determinado por diversas razones según el caso, en ningún caso se puede afirmar -y menos en España- que el cierre de una librería está motivado por la aparición del libro digital… todavía.

— Las declaraciones a favor o en contra del libro digital aportan poco por demasiado obvias, reiterativas, caprichosas y, en ocasiones, falta de lógica; tanto a favor como en contra de un formato o del otro. Serán las generaciones futuras las que terminarán pronunciándose al respecto. Lo importante son los libros y cómo podamos acceder a ellos, dónde comprarlos y de qué manera. Son los agentes comerciales de la cadena de valor del libro los que verdaderamente tienen en las manos cuidar de su negocio debido a los cambios tecnológicos y de hábitos de lectura (en este caso, las librerías).

— Hay una realidad inevitable: las librerías van a tener que adaptarse de un modo u otro a los cambios que va a traer el libro digital. Puede que de tan lógico parezca peregrino, pero si tenemos en cuenta que todavía, sólo el 36,6% de las librerías tienen web propia, entonces ya no nos parece tan absurdo resaltar lo que para muchos es una evidente necesidad, incluso mucho antes del temido libro electrónico.

— Las librerías pequeñas y medianas han de evitar convertirse en réplicas de las grandes superficies. Es lógico que también quieran su cupo de ventas de los grandes éxitos, pero será suicida hacerlo sin defender un espacio propio.

— Los movimientos de las editoriales respecto a la digitalización de sus contenidos van a ser muy importantes. Parece que la actitud más extendida es la de no dejar al librero desamparado y que éstos sigan siendo el canal de venta del libro, sea en el formato que sea.
Mientras unos se preparan, otros titubean. Todavía algunas de las grandes librerías dudan o parece que por ahora ni se lo plantean, a pesar del creciente número de editoriales que ya han manifestado abiertamente (y manifiestan) su futuro digital. ¿Qué pueden hacer el resto de las librerías?

— Hay excusas y razones más o menos técnicas para pensar bien el cómo y porqué de la adaptación a lo digital, pero ninguna es lo suficientemente fuerte para ralentizar demasiado la transformación, y suenan un tanto a excusa. ¿Están mirando realmente hacia adelante? Son capaces de observar los cambios que han sufrido en su cotidianeidad con respecto a la vida de sus padres, y no digamos ya de sus abuelos.

— Aunque pensemos –y sabemos- que el libro tal y como lo conocemos tiene un componente especial, de valor intrínseco, además de vehículo de cultura, transmisión de lenguaje, pensamiento humano, etc., no por ello van a ser eternos o, al menos, de uso común para las generaciones que estudien, trabajen y se manejen casi exclusivamente con lo digital.

— En cualquier estudio, el mayor indicador en contra del ebook es sencillamente el “gusto por el papel”. Un argumento que deviene débil frente a los cambios generacionales. Las librerías no pueden hacer otra cosa que poner la mirada en las futuras necesidades. Habrá libreros que les interese seguir en activo y harán todo lo posible por actualizarse o mantenerse, para lo cual se transformarán de manera gradual según los cambios que se produzcan. Habrá otros que no les interesará el nuevo modelo de librería por no ser tal y como lo han entendido toda la vida y dejarán que su negocio se despida con su carrera de libreros.

— Buena parte de los libreros están a la espera. Otros lo tienen muy claro y entienden exclusivamente la librería como la hemos conocemos hasta día de hoy, y lo que venga después del libro impreso ya no consideran que sea el mismo negocio. En cualquier caso, si pensamos que la librería según la hemos conocido y disfrutado tiene los años contados, todavía quedan otros tantos para adaptarse y regenerarse, para lo cual toda transición es necesaria.

— Hay una cuestión que todavía pasa inexplicablemente por alto y que apenas se menciona sino es también para sacrificarla antes de tiempo. Nos referimos a la impresión bajo demanda (POD); una herramienta ideal para la transición del papel a lo digital, mediante el cual las librerías pueden hacer un servicio inestimable a los lectores. Sería un grave error que las librerías dejaran esta opción sólo en manos de las editoriales.

— Como sea, los libreros que quieran continuar en el negocio van a tener que hacer algo más que colocar libros en las estanterías y esperar para venderlos. Con los nuevos tiempos, ya en la red, la incorporación a redes sociales –algunas ya lo hacen- y una buena plataforma con sistema de recomendaciones es un paso obligado. Y continuar siendo asesores, porque la llegada de distintos formatos con diferentes valores añadidos, algunos casi al gusto de cada lector, necesitará a alguien que les recomiende o describa uno u otro formato, incluso su funcionamiento. Es fundamental trabajar con la idea de la especialización e ir transformando paulatinamente el local en un centro de información de ámbito cultural, un poco más allá del libro.

— Pongamos entusiasmo en la transición, y como tal conviene que las librerías vayan haciendo adeptos, animando e informando a sus lectores y clientes y que éstos no sientan que los cambios van a traer el fin de su librería favorita sino nuevas oportunidades y valores añadidos que la hagan más atractiva. Si los libreros son “maestros de lectores”, no han de temer entonces que éstos hagan el clic en la web de una gran cadena, en lugar de hacerlo en su librería o acercarse a saludar y comprar (papel o digital) a la tienda. Así se crea la fidelidad, y no con la desconfianza en lo que viene.

— Es un momento de transición, de la adaptación obligada si no se quiere o prefiere perecer en breve. Aún así será duro. Pero también hay que ser realistas. Lo insustituible del papel (su romanticismo y simbología, el fetiche) lo seguirá siendo para los que hemos crecido con él, los que no lo han hecho es posible que no vean funcionalidad ni emoción en algo que no reconocen de suyo, sino algo mucho más que sustituible. Ese día llegará, sin lugar a dudas.

- – - – - – - -

Tú que prefieres: ¿cerrar o en continuar?

Ayudémonos y juntemos fuerza participando de la reflexión sobre el futuro de las librerías, experimentemos, probemos.

Sobrevivirá quién esté dispuesto a participar del proceso.

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Librería Garoa


¿Cuántas librerías se presentan así en la web?

“La librería Garoa abrió sus puertas en 1973 y en este largo recorrido hemos aprendido que la lectura no tiene límites y es imprescindible atender a los nuevos formatos de lectura y de transmisión que están surgiendo. Queremos que nuestra forma de entender el mundo del libro sea compartido por todas las personas posibles e Internet es el medio perfecto para ello. Internet y las nuevas tecnologías están dibujando unos escenarios completamente nuevos dentro del sector editorial, el cambio radical de las maneras de crear, difundir y consumir los contenidos representa una nueva realidad y nosotros, sabemos como movernos en él. Debido al rápido desarrollo de Internet y la web social, la correcta creación, difusión y consumo de contenidos, junto a un buen posicionamiento en redes sociales o la gestión de la reputación online se han convertido en factores clave en el sector del libro. Estamos viviendo todos los cambios que se están dando en primera persona, y si necesitas ayuda, te podremos echar una mano”.

¡Nos gustan los libreros que se expresan así!…

> Por qué deberían ofrecer las editoriales sus contenidos digitales en las librerías

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El futuro de las librerías


Entrada de Pedro Jorge Romero, el 14/01/2010, en pjorge.com

Descontextualizo el último párrafo, para llevaros a su lectura en la fuente: un granito de arena más sobre la necesidad de reinventar las librerías como establecimientos culturales… Para situarlas en un nuevo paradigma donde el libro no sea -necesariamente- el eje de su actividad.

Por todo lo dicho, me parece que la conclusión de Shirky es correcta. Si el libro electrónico es inevitable –que podría no serlo- y la ventan online se generaliza –más probable-, las librerías tradicionales no van a tener más remedio que cambiar. Esperemos que a algo mejor.

> Adelante con pjorge.com

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Librería Garoa se va a New York


Nuestros amigos de Librería Garoa de Zarauz (Guipúzcoa) han estado en Nueva York y, como no podía ser de otra manera, fueron a buscar respuestas a sus inquietudes sobre el futuro de las librerías. Se han plantado con un par en la Librería Barnes & Noble de la 5ª Avenida esquina 46 St. para obtener información de primera mano sobre el famoso e-reader Nook del cual tanto se habla últimamente.

El resultado es una breve pero excelente entrevista que aclara algunas de las preguntas que los interesados en estos temas solemos hacernos:

— ¿Cuál es la diferencia entre el Kindel y el Nook?
— ¿Qué formatos de archivos soporta?
— ¿Es operativo fuera de los EE.UU.?

Buen trabajo muchachos… y un video bien editado.
¡Enhorabuena y gracias!

Mmmm… lástima que no preguntaron por las restricciones (DRM), pero bueno, será la próxima.

Por Henry Odell
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Como el vino… Librerías independientes con D.O.


Francia otorga ‘D.O. – Denominación de Origen’ a las librerías independientes
Por Henry Odell

Vía Publishing Perspectives hemos conocido la noticia de que las librerías independientes de Francia pueden aplicar para recibir el certificado de D.O. —mejor dicho LIR – Librería Independiente Recomendada [Librairie Indépendante de Référence], como parte del “plan livre” lanzado por la ex ministro de Cultura Christine Albanel. De momento, sólo se ha otorgado esta certificación a 406 de las aproximadamente 3.000 librerías independientes del vecino país.

Libros con Denominacion de Origen

De forma resumida la noticia dice que:

— Para ser merecedoras de la LIR —válida por un período de 3 años— las librerías han de cumplir con 6 condiciones (que detallamos más abajo), entre las que se señala que la librería ha de cumplir un rol cultural importante en la comunidad organizando eventos culturales; que ha de tener empleados que puedan ofrecer un servicio de calidad; que el propietario ha de ser responsable de mantener un stock mínimo de libros y que la tienda ha de mantener una amplia selección de títulos —al menos 6.000 títulos—, la mayoría de los cuales han de haber sido impresos hace un año o más. En este, el primer año, aproximadamente dos de cada tres librerías que se presentaron han sido consideradas aptas para el certificado.

— Las librerías que se hayan hecho merecedoras a esta certificción se podrán beneficiar de exenciones fiscales y subsidios especiales por parte del Centre National du Livre, incluyendo préstamos sin interés para mejoras en el local y apoyo económico para la realización de eventos culturales relacionados con el libro y la lectura. Para impulsar los proyectos relacionados con la LIR se ha asignado un presupuesto de € 500.000.-, y el gobierno estima que las exenciones fiscales ofrecidas serán de un valor superior a los 3 millones de euros.

— Este proyecto es complementario de la “ley Lang” que en 1981 estableció el precio fijo del libro que limita los descuentos a un 5% del precio de lista, y que esta ley, criticada en sus inicios como obstáculo a la libre competencia, 28 años más tarde es considerada un éxito que ha permitido un desarrollo sostenible que ha estimulado a la industria editorial.

— Hoy, muchos atribuyen a esta ley que Francia haya podido sostener una extensa red de 3.500 librerías independientes de gran calidad y aproximadamente 6 mil editores.

— Por supuesto que, en esta era de Internet, en que la recesión mundial y el advenimiento de la digitalización plantea nuevos desafíos a la industria, todo lo que se pueda hacer para sostener a la industria editorial y a las librerías es bienvenido. Los libreros consideran que el certificado LIR será una ayuda.
La noticia finaliza con la declaración de Dominique Mazuet, gerente de Tropique, una pequeña librería de 60 m2 en Montparnasse, que dice:

«De momento, esta designación es como una medalla de chocolate. Eventualmente, veremos los beneficios de las exenciones de impuestos y de los subsidios… el ámbito de la cultura está atravesando un momento muy difícil, pero en Francia estamos bien protegidos.» Mazuet es consciente de que tanto su pequeña tienda como su habilidad para mantener a 3 empleados full-time depende tanto de la ley Lang como de la buena voluntad de sus clientes de continuar comprando en su librería. «Afortunadamente — dice Mazuel— por el momento hemos escapado de los planes de ‘modernización’ impulsados por el gobierno. Si todavía tenemos en Francia diversidad y numerosas librerías independientes es porque la gente le ha dado la espalda a las tendencias económicas.» (!!!)

[Nota: Subrayado y exclamaciones mías. Además, como no creo en las casualidades, no puedo menos que preguntarme por qué Publishing Perspectives recurre, entre tanto librero independiente en Francia, muchos de gran renombre y prestigio, al testimonio de precisamente este...]

Hasta aquí la noticia.

Veamos….

En primer lugar, saludamos esta noticia y coincidimos con que “toda ayuda es buena“. Esperamos que nuestras instituciones gubernamentales tomen buena nota de ello y se animen también a tomar medidas de apoyo fiscal, subsidios para actividades y otorgar préstamos (esto ya sería un triunfo, y si además son sin interés, sería la gloria!!!). Más aún, les invitamos humildemente a, incluso, aceptar el desafío de mejorar un poco más un proyecto semejante.

En segundo lugar, y siempre y cuando la información ofrecida por Publishing Perspectives sea veraz, no hemos podido menos que echar mano de la calculadora y obtener el siguiente resultado:

> De las 3.500 librerías consideradas independientes en Francia, entendemos que se han presentado aproximadamente unas 609 para obtener el certificado de LIR.
> 406 librerías lo han obtenido.
> Si para impulsar los proyectos mencionados se ha asignado un presupuesto de € 500.000.-, y si la calculadora no me falla (he realizado la operación 3 veces para no equivocarme), deducimos que se dispone para subsidios de una media de € 1.231,53 por librería…
Si bien “menos da una piedra”, digamos que los fondos previstos no permitirán hacer mucho más de lo que ya seguramente vienen haciendo. Pero bueno, no seamos negativos, seguramente para el ejercicio próximo conseguirán aumentar el presupuesto. Además, no olvidemos la exención de impuestos, que eso está muy bien. Lo de los préstamos, habrá que ver…

Y en tercer lugar, no podemos evitar preguntarnos si el Centre National du Livre está convencido realmente de la trascendencia de esta medida. ¿Es esta la línea de acción con que las instituciones corporativas pretenden contribuir a la sostenibilidad de las librerías independientes (en Francia?)? ¿Acaso una buena cantidad de librerías, no están haciendo ya actividades para atraer clientes, fidelizar lectores y aún así están desconcertadas sobre el papel que jugarán en los próximos años en que ya no serán las únicas plataformas en que los lectores podrán encontrar a los autores?

Insistimos en lo que dijimos hace unos días atrás [Observaciones sobre librerías]:

«La sensación es de que, o bien las librerías “no se enteran” o “no se quieren enterar”, o que están como “paralizadas ante un tsunami”, como si no se acabaran de dar cuenta de que todos estos cambios que se están planteando también tienen que ver con ellas. Y, por si acaso, que nadie se llame a engaño, la semilla de este cambio no es la aparición del e-book, en todo caso esta es una de las manifestaciones de lo nuevo.»

Los aportes y reflexiones más interesantes sobre esta problemática están proveniendo de personas que están haciendo un esfuerzo por pensar y reflexionar sobre la situación del sector del libro en su conjunto. De los propios libreros, muy poca cosa… como si estas batallas se estuvieran librando al margen, o como si la única posibilidad fuera permanecer en una especie de “expectativa pasiva”, esperando a ver qué tipo de salvavidas lanzan las instituciones o qué medidas que les favorezcan se determinan leyes o normativas mediantes.

No podemos menos que estar de acuerdo con la afirmación que hacía Fran Ontanaya en su artículo ‘Las librerías del futuro‘ cuando decía:

«…varios de los nubarrones que acechan a las librerías venían de antes. El libro digital solamente está deslizando la tierra bajo los cimientos de una casa que ya se estaba cayendo a pedazos. Lo primero debería de ser librarse de la idea de que salvar las librerías es encontrar el modo de que sigan funcionando igual. Por ahí sólo se encuentra la senda del dinosaurio.»

Hoy las librerías ya organizan eventos culturales, usan sus locales para presentar libros, invitar editores a hablar de sus fondos, organizan clubes de lectura para adultos y para niños, exponen artes plásticas, algunas sirven café… eso está muy bien.

También sabemos que es importante que los libreros recuperen o fortalezcan la capacidad de saber orientar, recomendar, aconsejar, sorprender, ofrecer un servicio “personal” al cliente, hacerle sentir cómodo y “cómo en casa” en su librería.

Todo esto está bien, es importante y necesario. Sin eso no hay “futuro”.
Pero sólo con eso tampoco hay “futuro”. No será eso los que les permita una navegación segura en los ríos que se avecinan.
No tenemos respuestas… quizás algunas preguntas:

¿Qué actitud tomar ante el inevitable incorporación de nuevos formatos digitales de lectura?
¿Qué actitud tomar ante el inevitable surgimiento de nuevas plataformas de distribución y venta de libros en dichos formatos?
¿Qué actitud tomar ante la venta de dispositivos de venta de lectura en formatos digitales?
¿Qué opción tenemos a discutir márgenes en la venta de estos formatos?
¿Qué actitud tomar ante la impresión bajo demanda?
¿Qué actitud tendremos ante la posibilidad de ofertar en formato digital y en opción de impresión bajo demanda a una gran cantidad de títulos y autores o bien agotados, descatalogados o lamentablemente desconocidos?
¿Con qué argumentos nos plantaremos delante de los editores que nos seguirán necesitando como plataformas “expendedoras” de libros impresos en tiradas más o menos largas?

Ya no hay nadie en el sector que tenga duda alguna de que ya estamos inmersos en una situación totalmente nueva y de cambios radicales. Agentes, autores, editores y hasta distribuidores están pensando ya en alternativas para no quedar fuera del juego ante la aparición de nuevos modelos de negocio en el sector.

Pero aún no se escucha la voz de los libreros… y las que se escuchan son todavía débiles y manifiestan desconcierto cuando no desazón.
Seguimos con interés a Imanol Agirre y a Eneko Agirre de Librería Garoa. Han publicado un lúcido artículo titulado ‘23.000 habitantes, 15 peluquerías y una librería‘ que empieza diciendo:

«Como dice Joxe Aranzabal el baile ya ha empezado. Hemos estado mucho tiempo esperando para salir a la pista central, pero desafortunadamente el tipo de música no nos despierta las ganas de mover el esqueleto. Aunque nos sabemos la coreografía y todos los pasos de memoria, nos sentimos muy extraños en la pista. Cada vez nos topamos con menos compañeros de baile, y por lo que parece, las librerías no participarán en los próximos bailables. Por muy drástico que suene, nos llega la hora de tomar decisiones importantes.»

Creemos que su esfuerzo merece este debate.

Seguiremos insistiendo… ¿y vosotros?


cnl
Los 6 requisitos para aplicar a la obtención del certificado LIR

1) La empresa a la que pertenece debe cumplir los requisitos del artículo II del 1464 I Código General de Impuestos.
Estos requisitos son básicamente 3:
— La empresa debe ser una pequeña o mediana empresa de acuerdo a la definición comunitaria entrada en vigor en 2005.
— El capital de la empresa debe ser ejercido de forma continuada (bajo la duración del ejercicio de referencia) al 50%, como mínimo:
- por personas físicas
- o por una sociedad cuyo capital es propiedad al 50% o más por personas físicas. Para que una empresa de este tipo pueda ser encuadrada en la definición de PYME no ha de estar ligada por ningún contrato de franquicia con un tercero.
— La empresa no debe estar vinculada a otra empresa por un contrato de franquicia según previsto en el artículo L. 330-3 del Código de Comercio.

2) Por lo menos la mitad de los ingresos de los establecimientos deberán llevarse a cabo con la venta de libros nuevos al detalle [ventas al contado, incluidas las ventas y los clubes de venta por Internet + ventas a término].

3) La selección de títulos en stock deben venderse en un local accesible a todo público.

4) La cantidad mínima de títulos en stock ha de ser:
— Para librerías con ventas de libros al detalle inferiores o iguales a € 600.000.-/año = 6.000 títulos.
— Para librerías con ventas de libros al detalle superiores a € 600.000.-/año = 10.000 títulos.

5) Los gastos del personal asignado a la venta de los libros debe ser de al menos el 12,5% del volumen de negocio de la venta de libros por institución.

6) El establecimiento debe ofrecer todo el año, una organización cultural cuya regularidad y la calidad serán evaluadas por el comité.

Acceso a la información completa.

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Conversación con Ernesto Martínez


Ernesto es librero y distribuidor de la firma de la que es gerente general Martínez Acchini, S.R.L., en La Paz, Bolivia. Nos conocimos vía Facebook raíz de intereses comunes; desde ahí conocí su blog Murmullo y, desde ahí… Hemos continuado la conversación.

Aprovechando que OBIEI estaba reunido en pleno en la pasada Liber 2009, aprovechamos para conversar con él sobre el mundo del libro en Bolivia, el sector editorial boliviano, y sobre sus proyectos de Edición XXI en La Paz.

En la conversación participaron Margarita Valencia (OBIEI), Javier López Yáñez, librero (Feria del Libro de Sevilla) y yo mismo, como editor de Tökland (OBIEI).

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DILVE… ¿Tecnología de la información para la Edición XXI?


Por Henry Odell

A mediados de Setiembre, Joaquín Rodríguez, autor de Edición 2.0 Sócrates en el hiperespacio publicaba en Los futuros del libro una interesante entrada titulada ¿Y si las librerías tuvieran futuro?: DILVE como fundamento del cambio, preguntándose por qué no utilizar la estructura de metadatos sobre la que reposa DILVE… para potenciar el servicio que pueden ofrecer las librerías en un entorno de estrecha relación librerías/editores.

Esta entrada, que hace referencia a la potencialidad de DILVE como sistema de información y la posibilidad de convertirse, a futuro, en una herramienta virtual de consulta para usuarios pudiendo acceder así a la totalidad de los títulos existentes en su base de datos, motiva, en parte, esta reflexión.

Tenemos la sensación de que DILVE es algo que —en el “mundo del libro”— parece que todos conocen pero muy pocos hablan de ello. Nos ha llamado la atención la escasa repercusión en la red y las pocas referencias existentes en el ámbito editorial de España en relación a DILVE; la mayor parte de ellas generadas por el entorno institucional, especialmente por aquellos que han promovido su creación y desarrollo. En síntesis: percibimos “poca opinión” sobre DILVE en el sector.

Somos conscientes de que el tema está prácticamente limitado al ámbito editorial de España, ya que DILVE está restringido —por el momento— a editoriales españolas agremiadas a la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE). No obstante, creemos que el conocimiento de esta herramienta puede ser interesante e importante, para los colegas editores del ámbito iberoamericano, ya sea ante la posibilidad de llegar a acuerdos en el futuro con la FGEE, como ante la posibilidad de desarrollar herramientas similares a nivel nacional, regional e incluso continental.

Información básica

dilve

DILVE (Distribuidor de Información del Libro español en VEnta) —su nombre es ya toda una definición de intenciones—, es un proyecto de Libro-es (Canal de información del libro español en venta), promovido por la FGEE en colaboración con la FGSR (Fundación Germán Sánchez Ruipérez) y el patrocinio de CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos). Tiene acuerdos de colaboración con FANDE (Federación de Asociaciones Nacionales de Distribuidores de Ediciones) y con CEGAL (Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros).

Podemos afirmar por tanto que se trata de una herramienta cuya particularidad es ser transversal al sector profesional del libro, y en la que de alguna manera participan varios los sectores de la cadena de valor de acuerdo al modelo de negocio vigente (con excepción de autores, Agentes literarios e imprentas), lo cual no es poca cosa.

¿Qué es DILVE?

No nos extenderemos en explicarlo porque en su web da abundante información. Sólo citaremos de su página de inicio esta breve definición: “DILVE es una plataforma, basada en Internet, para todos los profesionales de la cadena del libro, que permite la gestión y distribución de información bibliográfica y comercial del libro.“ Se inauguró el 2 de Octubre de 2006, lo que significa que hace un mes cumplió su 3er aniversario. Desde aquí, por tanto, nuestra enhorabuena.

Es un servicio gratuito para:

… las editoriales agremiadas a la Federación de Gremios de Editores de España.
…las distribuidoras, librerías, tiendas en línea, bibliotecas y otros agentes ….

El esquema básico es que las editoriales que se dan de alta en la plataforma introducen sus publicaciones e incorporan información actualizada sobre las mismas, y que los demás agentes reconocidos del sector —distribuidoras, librerías y bibliotecas— consultan y extraen información. También pueden hacer uso sistemas estándar de pedidos utilizados en el sector (SINLI).

¿Quiénes participan?

Según DILVE, en el sistema (a fecha 26/10/2009) hay dadas de alta:

- 581 editoriales
- 115 distribuidoras
- 268 librerías
- 18 tiendas en línea
- 82 librerías y tiendas en línea
- 71 bibliotecas
- 29 desarrolladores
- 49 otras entidades

Hagan números señores:

  • • Según la FGEE, en España hay 875 editoriales miembros de Gremios y Asociaciones. Es decir que todavía hay 294 editoriales registradas en la FGEE que aún no se han sumado al proyecto (33,6%).(Nota: Es de hacer notar que del total de editoriales dadas de alta en DILVE, alrededor de 150 aproximadamente, aún no han incorporado su catálogo al sistema. Esto significa que alrededor de la mitad de las editoriales españolas aún no son activas en el sistema).

  • CEGAL reúne a 1.600 librerías. Es decir que todavía hay 1.332/1250 librerías registradas en CEGAL que aún no se han sumado al proyecto (83%/78%). Según como se contabilicen —una o las dos categorías en que aparecen librerías en DILVE y respecto a las cuales desconocemos las diferencias de criterio entre una y otra.
  • En FANDE hay 492 distribuidores dados de alta, de los cuales 377 aún no se han sumado al proyecto (76,6%).
  • De bibliotecas no hemos encontrado cifras oficiosas, pero nos arriesgaríamos a suponer que prácticamente el 90% (en un cálculo conservador) aún no se han sumado al proyecto.

Un detalle no menor es que estas cifras se refieren sólo a aquellos que están agremiados.

Así pues el proceso de incorporación a DILVE es lento y el sistema está todavía lejos de representar a la mayoría del sector.

¿Ventajas?

DILVE nos explica las ventajas para cada uno de los sectores del libro. La ventaja común a los sectores interesados en la producción editorial es:
Consultar y extraer información al día sobre el libro en venta, en un catálogo centralizado.

En especial, las ventajas que se mencionan para webs de libros y lectura son:

  • Alimentar y actualizar contenidos de forma automática mediante mecanismos de recuperación selectiva de información.
    Esto es la capacidad de programar y extraer información de la plataforma.
  • Recibir información de novedades y cambios en la oferta editorial en tiempo real.
    Esto es la capacidad de programar la frecuencia de la extracción de información.

Libros_filaObservaciones basadas en nuestra experiencia

En Pensódromo hemos hecho un desarrollo aplicado a la web de una editorial en el que se ha incorporado la programación de funcionalidades que permiten el flujo de información web/DILVE. Desde el interfaz del panel de gestión de la web, una vez realizada el alta o modificación de la información, mediante un click sobre un botón, los cambios viajan a DILVE y se actualizan de forma —ahora si— automática en dicha plataforma. Es decir que la información se publica de forma simultánea tanto en la web como en DILVE.

Este desarrollo que está ya en su fase final nos ha permitido conocer de cerca la plataforma DILVE. Si bien hemos detectado algunos puntos débiles, en líneas generales podemos afirmar que se trata de una plataforma que funciona bastante bien, que cumple y ejecuta correctamente las funcionalidades que se propone.

Ahora bien, retomando la pregunta de nuestro amigo Joaquín Rodríguez:

«¿Qué nos impediría…, que se estableciera un protocolo similar al que Amazon impone a sus proveedores o Google pacta con los editores para que, de manera soberanamente independiente, sean los propios editores, junto a los libreros, quienes añadan esos datos que permitirían a los usuarios hojear los libros y consultar los libros allí donde quisieran, en el monitor de su computadora o en la misma librería tradicional donde ha adquirido toda la vida sus libros?»

Pensamos que:

• DILVE aún no sólo no está preparada para ello sino que debería sufrir modificaciones sustanciales en su sistema para poder cumplir esta función. Somos conscientes de que se ha puesto en marcha el programa ‘ENCLAVE Editores-BNE‘ que, aparentemente apuntaría en esta línea, pero que merece un análisis más profundo que dejaremos para otra oportunidad.

• Hemos dicho más arriba que DILVE es “…una herramienta cuya particularidad es ser transversal al sector profesional del libro…“. Es decir que, de momento al menos no está pensada para el usuario no-profesional.

• De forma complementaria a lo anterior también hemos dicho que en DILVE “…de alguna manera participan varios los sectores de la cadena de valor de acuerdo al modelo de negocio vigente.

Nuestro punto de vista es que el torbellino que está sacudiendo al sector de libro en general, y en España en particular, y respecto al cual hay referencias permanentes no sólo en los media especializados sino que también en la prensa, lo que precisamente está poniendo en cuestión no es un tema ni de formatos, ni de soportes de lectura, sino que está cuestionando precisamente la cadena de valor que caracteriza al modelo de negocio vigente. Recomendamos la lectura de Por qué la industria editorial no se puede salvar (como está ahora).

• Bien es cierto que los datos y metadatos contenidos en DILVE ahí están, y afortunadamente están en un formato muy flexible, lo que significa que se pueden desarrollar herramientas diversas que permitan su utilización con ideas —quizás— diferentes para las que fueron originalmente concebidas. Pero visto como está el paño, percibo una fuerte resistencia a asumir esto por parte de amplios sectores.

Creo que es es el “quid” de la cuestión.

¿Vuestra opinión?

Seguimos…

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Libreros en EE.UU. – el puño contra la mesa


Librerías independientes luchan por su superviviencia

Por Henry Odell

oferta El Instituto para el futuro del libro, publica en su blog if:book una carta de la Asociación de Libreros Estadounidenses [ ABA - American Booksellers Association] dirigida al Departamento de Justicia de los EE.UU. solicitando se investiguen prácticas llevadas a cabo por Amazon, Wal-Mart y Target que consideran constituyen prácticas ilegales de precios que están haciendo daño a la industria del libro y que son nocivas para los consumidores.

La ABA es una organización con 109 años de existencia y representa a libreros independientes a lo largo y a lo ancho del país. Denuncian la guerra de precios desatada por los mencionados portales en torno a los best-sellers de tapa dura, que se suelen vender entre los U$S 25.- y U$S 35.- y que sin embargo se están rematando a precios entre U$S 8,98 y U$S 9.- (Como podemos ver, la gama de competencia en estos casos va de céntimos.).

Además de explicar la política de precios del sector, destacan que lo más preocupante es que “ninguna de las compañías participantes tiene como actividad principal la venta de libros” (sic), y que “toda la industria editorial corre peligro de sufrir daños colaterales en esta guerra.

Destacan también que “este episodio se precipitó por la venta por debajo del coste de ediciones digitales de nuevos hardcovers llevada a cabo por Amazon, lanzados de forma simultánea con las ediciones impresas de mayor precio.

Declaran engañoso pensar que la reducción de estos precios “serán un estímulo a la lectura y que posibilitarán una mayor difusión de la cultura“; más bien todo lo contrario. Y señalan asimismo que “los efectos serán devastadores para las librerías independientes ya que es imposible competir“.

Resulta interesante que en un mercado caracterizado por la libre competencia, hoy ya se estén alzando voces en contra pidiendo algún tipo de limitación.

Mercado libre? Mercado regulado? Precio fijo? Competencia?
Sí, todo esto es importante tener en cuenta, pero así como no será la guerra de precios la única causa que atente contra las librerías independientes, tampoco el precio fijo será lo que les garantice la supervivencia.

Ya que en el caso de España el precio fijo tiene buena salud, es posible que sea una buena base sobre la que apoyarse para buscar nuevos rumbos que permitan la supervivencia de un sector —las librerías— que también está amenazado por otras tormentas.

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¿Somos bibliodiversos… o estamos blibliográficamente desarticulados?


Esta va a ser una entrada caótica. Lo sé… porque lo siento.

bibliod

Durante la madrugada del sábado anduve editando una entrevista que realizamos a Moisés Melo, presidente ejecutivo de la Cámara Colombiana del Libro y jefazo de la Feria Internacional del Libro de Bogotá, Javier López Yáñez, Margarita Valencia, Martín Gómez y yo; de la que traigo al pairo una observación suya de que hace tiempo, cuando las nuevas tecnologías de la información y la comunicación no habían hecho su aparición en escena (él se refirió, concretamente, a la época del boom) los escritores estaban más en contacto; y que gracias a ese contacto en cada país más o menos se sabía que pasaba en los otros países (citó el ejemplo de que Carlos Fuentes ya había opinado públicamente sobre el texto en el que estaba inmerso García Márquez, por ejemplo, que luego resultó ser “Cien años de soledad” antes de que esta se publicara). También entre editores había mucha más conversación. O sea que, en un contexto mucho más de naciones y de países que de comunidades y pactos, con menos globalidad y menos internacionalziación y, desde luego, con muchos menos TIC’s… Parece que se conversaba más, había más curiosidad, más intercambio intelectual, quizá había menos exportación pero sí, más tráfico. También se refirieron a este fenómeno algunos de los editores entrevistados de la REIC -César A. Hurtado de La Carreta, por ejemplo.

Anteayer por la mañana, me desayuné leyendo a Lolita Bosch, en su columna de contraportada de Babelia, en la que nos contaba de libros que consiguió rastreando la web a través de una librería de segunda mano en San Francisco, Estados Unidos; de libros maravillosos que leyó este verano imposibles de encontrar en Barcelona y tampoco en Internet, de autores uruguayos, argentinos, chilenos, guatemaltecos o venezolanos… Lolita, trae a cuento una encuesta que recientemente circuló por Facebook sobre cuál era la mejor literatura del Siglo XX, a raíz de las declaraciones del jurado de los Premios Nobel de que en los Estados Unidos no se hacía buena literatura (Philip Roth, furioso, contestó que sí, y que claro, era la mejor). Al parecer, a causa de esta encuesta, Lolita indagó sobre esto centrándose en América Latina en su red de contactos con resultados desconcertantes para ella: buenos lectores de otras tradiciones que desconocían por completo la literatura que se hacía en castellano, prejuicios contra una tendencia común, vislumbres narrativos que no superaban los horizontes nacionales o el tajante filtro de las editoriales españolas con el que, en muchas ocasiones -según Lolita– delimitamos nuestra curiosidad por leer, saber, y espejarnos con autores que escriben en nuestra misma lengua. Lolita Bosch acaba su columna bien triste porque le parece pobrísimo ir perdiendo la necesaria tradición de leer en nuestro idioma y porque le parece un insulto dar por hecho una literatura en lengua castellana que en realidad desconocemos. Bueno…

Esta madrugada, anduve editando una conversación que los mismos, mantuvimos durante nuestra Expedición OBIEI a la Feria Internacional del Libro de Bogotá con Pablo Arcila, librero, y presidente de la Asociación Colombiana de Librerías Independientes (quedó bien rica Pablo, ya la verás). De la que traigo un momento en que tanto Javier López Yáñez, librero y director de la Feria del Libro de Sevilla como Pablo, coinciden en que la lógica de los grandes grupos editoriales había terminado por homogeneizar los establecimientos libreros, la oferta y la demanda de libros y lecturas.

Estos tres vértices (porque podríamos seguir así hasta el infinito: por ejemplo: con la confesión de un autor peruano de Alfaguara que durante la fiesta de Santillana en el Hilton en la pasada FIL de Guadalajara, nos contaba que el principal enemigo de Alfaguara Lima, era Alfaguara Madrid) pienso que nos ayudan a reflexionar si evidentemente las Tecnologías de la Información y la Comunicación nos informan y nos comunican más y mejor (a escala global) como preconizan; o si paralelamente a su despertar, hemos perdido las ganas de informarnos y comunicarnos nosotros, los usuarios; si realmente gracias a ellas editamos mejor (más, seguro), o qué les pasó a los editores por el camino: cuándo se olvidaron de leer (al menos lo que publican); qué les ha pasado a las librerías mientras sus libreros en vez de leer y prescribir se la pasaron moviendo cajas y devolviendo libros que no rendían; o, qué nos ha pasado a nosotros los lectores, a nosotros los asiduos visitantes de estas casas en las que sí, con mucho menos Internet, con mucha menos fibra óptica y mucha menos internacionalización de la oferta, descubríamos tesoros, accedíamos a conocimiento transnacional, y conquistábamos libros extraordinarios y lecturas exquisitas. ¿No tenemos alguna responsabilidad?

Y como este último párrafo no quiere ser sólo una cuestión retórica, cosas concretas: porque exhortado, por ejemplo, Moisés Melo por Javier López Yáñez sobre si (TIC’s mediante) convendría trabajar en interrelacionar más las ferias aunque sea de forma virtual, cosa de poder mover mejor esa información (a la que se refería Lolita Bosch) contestó que “no sabe no contesta”… ¿Por qué no ponerse manos a la obra? Simplemente.

Porque la columna de este sábado de Lolita le salió estupenda… ¿Por qué no aprovechar mejor todas estas redes para trasladar todo ese conocimiento libresco y prescriptivo? Cosa que, al menos quien tenga la curiosidad, pueda informarse. Javier López Yáñez, confiesa, ejerce más de director de la Feria del Libro de Sevilla que de librero realmente, bien, pero mantiene un blog muy interesante donde, yo al menos, he realizado muchos hallazgos. ¿Es ideal un blog? ¿No preferiría poder llegarme a su librería? Pues no sé: él está en Sevilla y yo vivo en El Pirineo: en un pueblo pequeño y sin librerías. Y las que tengo a mano en Barcelona, ya casi no tienen libreros como él… ¿Qué más me da informarme y comunciarme telemáticamente, si luego puedo ir con esa información y comprar en cualquier parte? Eso, o pedirle el libro directamente a Javier, que lo he hecho, que me lo ha mandado, que se lo he pagado, y que en pocos días he tenido en casa.

Porque sí, todo se ha homogeneizado pero… ¿Todos nos hemos homogeneizado? ¿Todos, todos? Toda esta comunión de intereses y pasiones que sentimos todos nosotros que nos leemos… ¿Es homogeneización? Pues deshomogeneicémonos: que también para esto pueden servir las TIC’s, oigan!

He conocido a Martín gracias a la red, aunque vivía en Barcelona. He conocido a Margarita gracias a la red, y aunque vive en Bogotá, gracias a la red pudimos resolver aquella expedicion a Guadalajara. Gracias a la red he conocido a Javier López Yáñez. Gracias a la red se concretó al expedición que nos llevó a Bogotá el pasado agosto y que, entre otras cosas, nos permitió conversar con Melo y Arcila. Y, aunque Lolita Bosch me haya mejorado el desayuno del sábado en soporte papel, gracias a la red puedo vincularles el artículo y compartirlo con ustedes como referencia. Tókland, este espacio querido, no podría existir sin la red.

Dejémonos pues de mamarrr a los gaios –como diría un irlandés afincado en Bogotá- y hagamos red, estrechemos lazos, pongámonos manos a la obra. Huyamos de la luz blanca de los focos de los medios y de la oscuridad de los negros presagios y entretengámonos en la sabrosa gama de grises, pero con sentido del humor y con sensibilidad -como exhortó Mauel Ortuño en la pasada Cena de Innotables de Madrid. Yo, pienso hacerle caso (como siempre).

> Por cierto, en el perfil OBIEI de Facebook, abordamos el tema de la… Bibliodiversidad.

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Lo ‘librero’ y la tecnología


Por Henry Odell

El pasado 14 de Octubre, Pablo Arcila, publicó en el blog de ACLI – Asociación Colombiana de Libreros Independientes la recuperación de un hermoso texto publicado en Noviembre de 2005 por Verónica Sukaczer en su blog ‘La vida con subtítulos’, titulado Elogio del librero.

Como bien dice Pablo, se trata de un texto “…bastante nostálgico pero bastante amable también con la memoria de sus libreros de infancia y formación…”. Con humor e ironía, Verónica dice que en su experiencia, las grandes cadenas de librerías están atendidas por «empleados de comercio»: “…chicos y chicas jóvenes, predispuestos y de sonrisa esmaltada, que por suerte saben utilizar las computadoras que les dirán dónde está el bendito libro.” Recuerda con nostalgia los libreros de su infancia y juventud que recomendaban y prestaban (exquisita forma de sembrar un virus!!) libros, estimulaban la lectura, lectores descubridores de tesoros… comunicadores de la experiencia vital de la lectura.

Sin duda la nostalgia es un momento de recuerdos dulces. Hay una tendencia a pensar que las nuevas tecnologías y la ‘tecnologización‘ del mundo del libro están acabando con ese ‘librero de toda la vida’ convertido hoy en un rara avis. ¿Tendremos nostalgia en el futuro de la ‘época en que conversábamos y nos comunicábamos por medio de blogs, Facebook o Twitter’?

Pienso que las tecnologías (pretéritas y nuevas), son herramientas de trabajo.

Antigua Librería La Aurora

Antigua Librería La Aurora en Corrientes 728 de Buenos Aires (hoy desaparecida)

En mi época de librero en la avenida Corrientes de Buenos Aires en los años 60, la tecnología que tenía a disposición era el teléfono, la calculadora, los catálogos impresos o en su defecto las listas de precios y el contacto personal con los vendedores de editoriales y distribuidoras que me visitaban periódicamente. ¡Cuánto más podría haber hecho con sólo algunas de las herramientas disponibles actualmente!

En la situación actual, en la que estamos pre-ocupados por la situación de las librerías y el rumbo que han de tomar, la nostalgia puede contribuir a rescatar y a re-pensar cuáles son los valores sobre los que se han de sustentar las librerías en esta nueva etapa y el camino que deseen recorrer aquellas que están dispuestas a seguir adelante, plantando bandera, en un momento en que lo ‘digital’ está conmoviendo y replanteando el modelo de negocio en torno al libro.

Hay muchas librerías y libreros “de las de toda la vida” que viven y utilizan las nuevas herramientas a su alcance. Conozco algunas y seguramente hay muchas más que no conozco. Yo sigo con curiosidad e interés a Eterna Cadencia, por ejemplo.

Promovamos la conversación, compartiendo aprenderemos. ¿Alguien más se anota?

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Observaciones sobre librerías


Por Henry Odell

Hace un tiempo que me ronda por la cabeza el tema de las librerías. He estado siguiendo conversaciones planteadas en diversos ámbitos (blogosfera, encuentros, simposios, talleres, etc.) sobre la situación actual del mundo editorial, también conocido como “mundo del libro”. Siendo la librería parte integrante de la cadena de valor del modelo de negocio editorial mayoritariamente vigente (y, según se afirma, en crisis) que empieza en el autor y termina en el lector, reconozco que me sorprende la escasa reflexión existente referida a las librerías, comparado, claro está a la que hay entorno a la edición y a los autores y los cambios que están germinando y que se están produciendo o que se vaticina que ocurrirán.

Determinemos un poco el ámbito de la “observación” cuando nos referimos a librerías.

A riesgo de simplificar demasiado, creo que en España hay 4 categorías de librerías (posiblemente aplicable a la mayor parte de países). [Nota: preferimos una categorización más descriptiva y "humana" que la adoptada por CEGAL, al menos en su Informe 'Informe-2008' que es la información más reciente a la que hemos podido acceder en su web. Y ya que mencionamos este informe, resulta curioso que el estudio encargado por CEGAL deja fuera del análisis a las consideradas librerías "pequeñas", es decir aquellas con ventas anuales inferiores a los € 150.000.- Un rápido cálculo de división entre 336 días laborables al año nos da un promedio de venta diaria de € 446.- Me pregunto cuántas librerías objeto de nuestra reflexión firmarían esa media de ventas...]

• Librerías que forman parte de grandes cadenas, o que pertenecen a grandes grupos editoriales, o a grupos distribuidores. Un sub-grupo más reciente de esta categoría serían las secciones de librería de las grandes superficies, hipermercados y similares. Básicamente a estas les une el adjetivo “masivo” que aplicamos con carácter descriptivo y para nada despectivo.

• Librerías “las de toda la vida”, pequeñas o medianas, no vinculadas a ningún “grupo” mayor. Se trata de librerías cuya propiedad corresponde a individuos, pequeñas sociedades o cooperativas, localizadas en zonas céntricas urbanas o en barrios de grandes centros urbanos, sus áreas metropolitanas o en ciudades pequeñas y medianas.

• Librerías de propiedad institucional y librerías especializadas en áreas científicas y técnicas.

• Librería/Papelería y quioscos en las que las ventas de libros no son el eje central de su actividad y sustento.

De estas cuatro, a las que nos referiremos cuando hablamos de ‘librería‘ es a la segunda, es decir a “las de toda la vida“, librerías que podríamos llamar “independientes” (??), esas librerías que son motivo de inquietud en este panorama tan revuelto.

Consideramos que sería estrechez de miras pensar que los cambios que están ocurriendo en el sector editorial, y los que se anuncian, afectan sólo a los “editores”. Pensamos que lo que hay es no sólo un replanteamiento de la cadena de valor —esa “enorme cadena de suministros para conectar a los escritores con los lectores”— sino un replanteamiento del modelo de negocio que, como tal, afecta y afectará a todas las partes implicadas en él.

Este tema está generando una profusa e interesante conversación en la red, aunque sólo (principalmente) en torno a autores, edición, edición digital, e-books, etc., pero poco en torno a los otros elementos, especialmente las librerías, que es lo nos ocupa/pre-ocupa.

La sensación es de que, o bien las librerías “no se enteran” o “no se quieren enterar”, o que están como “paralizadas ante un tsunami”, como si no se acabaran de dar cuenta de que todos estos cambios que se están planteando también tienen que ver con ellas. Y, por si acaso, que nadie se llame a engaño, la semilla de este cambio no es la aparición del e-book, en todo caso esta es una de las manifestaciones de lo nuevo.

Un breve recorrido por las webs corporativas del sector en España —si se tomaran como termómetro— serían indicativas de que “aquí no pasa nada” y todo está… pues como debe estar…Dicho esto, corresponde destacar algunas honrosas excepciones en España que sí están reflexionando sobre el papel de las librerías en estos entornos futuros. RepisoGaroa… (por favor, se aceptan enlaces!!!)

No obstante, casi siempre que se hace referencia a la cadena de valor en el libro, observamos que hay una valoración en la que prácticamente todos coinciden y es que la librería es el eslabón más débil del ‘mundo del libro’. Si bien constatamos esta coincidencia, lo que no hemos podido encontrar es explicación al por qué se dice que es el eslabón más débil. ¿Lo es realmente? ¿Por qué? ¿De dónde procede esta afirmación?

Invitados todos al debate…

¿Crisis en las librerías? Es indiscutible que estamos en un período de crisis generalizado. Pero, en lo que hace al “mundo del libro”, con todo respeto, creo que venimos escuchando “crisis en el sector” desde hace bastante más tiempo, antes incluso del boom del ladrillo. Bien es cierto que se cierran librerías, algunas emblemáticas. [Ver: Cierre de librería Luque y crisis del sector] Pero, ¿cuántas librerías conocidas y estupendas se han ido cerrando es estos últimos años sin que nadie diera la voz de alarma? No es nuestra intención, en absoluto, minimizar las dificultades que atraviesa el sector en general ni las librerías en particular. Pero si creemos que sería conveniente separar la paja del trigo y poder discernir qué parte de esa crisis es común a otros sectores (reducción del consumo) y qué parte corresponde al custionamiento del paradigma vigente. Creo que esto ayudaría.

Percibimos una situación de estar a la expectativa de lo que hagan otros. Hemos tenido una confirmación de esto en el artículo de Público, “La industria del libro avanza hacia las cooperativas digitales“, del que transcribimos: “Sólo desde el sector de los libreros se muestra más cautela: «Queremos ver qué van a hacer los editores», apunta Fernando Valverde, de CEGAL, quien, por otra parte, tampoco ve como un peligro el posible desembarco de Amazon y Google-books. «España está llena de fracasos tecnológicos y no sabemos si triunfarán», afirma.”

Parece que la actitud es esperar que las soluciones o alternativas vengan de fuera y no de las librerías mismas. [La valoración del Sr. Valverde respecto a que no ve como peligro para las librerías el desembarco de Amazon — Goggle Books ya ha desembarcado señor— ya que España está llena de fracasos, es una "joya" que no debemos olvidar.]

¿Alternativas? Sin duda es interesante y loable que por ejemplo las bibliotecas canalicen sus compras vía las librerías vecinas. Coincidimos con nuestro buen amigo Javier López Yañez cuando dice “Digámoslo de forma clara: no existe una política clara de apoyo a las liberías por parte de las instituciones, y no existen unas prácticas comerciales de apoyo a la red de librerías por parte de las editoriales.” Pero nos preguntamos si ¿acaso las librerías han de esperar que papá-estado determine por ley que las instituciones oficiales que han de canalizar sus compras via las librerías? ¿Es esta la solución?

A modo de cierre.

Nos preocupa el tema. Tenemos muchas más preguntas que respuestas. No pretendemos encontrar las respuestas solos sino que estamos convencidos que éstas irán surgiendo de la “conversación”. Sí creemos que las librerías han de adoptar una actitud mucho más proactiva que la que se percibe. ¿Podemos confiar en que la representación corporativa se hará cargo de los intereses de los libreros? Las librerías saben, o deberían saber, que les va la vida, su existencia, en ello. Por nuestra parte no somos muy propensos a delegar nuestros intereses en representantes a quienes “no les va la vida” en la defensa de nuestros intereses.

Continuemos…

© Photo: Jonathon Smith/Lonely Planet
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Libros a escena


Así titulaba su nota relacionada el Heraldo de Aragón, el pasado octubre 2008. Una imagen rica en estos tiempos de librofagia soportual y tecnofílica cacharrería. A la idea de que los libros iluminan el alma, la librería como un faro en las calles. Contacta Carolina Peláz Martín desde Zaragoza y nos invita a conocer su establecimiento: la librería El Pequeño Teatro de los Libros en Zaragoza. Lindo nombre, ¿verdad? Y lindo local…

Librería "El pequeño teatro de los libros"

Lo digo pensando en toda la llorera que genera la cascada de tantas y tantas novedades en las librerías (uno de los argumentos de peso también del proyecto Google Book Search). En un momento en que se habla mucho del libro como soporte (por ejemplo en Tökland); en un momento en que se habla mucho de “otros canales de distribución” (por ejemplo en Los futuro del libro); en un momento en que prestamos atención especialmente a los libreros inquietos como Javier López Yáñez de Repiso), y a los que hablan con cariño de las librerías como Martín Gómez en El ojo fisgón; descubrir una luz como ésta es una alegría bien bien de lunes.

Una alegría porque la idea de los libros como objeto en escena -en el escenario, con la fuerza y el potencial atencional de un actor obrando- es mucho más atractiva que la del libro deportado, víctima de un sistema que se digitaliza a marchas forzadas, arrinconando lo analógico, lo papel y lo mecánico a las ruinas del olvido.

Bueno, pues en Zaragoza, en ese pequeño teatro de los libros el ambiente que se respira es otro: ¿mesa de novedades? Nooo!

atea2

¡Escenario de novedades! Y no de cualquier manera: un escenario con sus comensales acomodados caballerosamente en redonda… ¿Habían visto algo así últimamente? Yo no. Por otra parte, les aseguro que firmaría ya mismo porque todos los libreros implementaran, no sé, ¿digamos de Iberoamérica?, con el mismo tino herramientas de comunicación en línea ¡gratuitas! como éstas que integran éstos amigos zaragozanos, que no solo venden libros sino que organizan una nutrida agenda cultural, corta como me explica Carolina Paláez Martín, pero muy significativa en Zaragoza.

Tienes su espacio, venden libros y realizan actos culturales… No pretenden ser Amazon. Buscan darlo a conocer, claro, y en eso se concentran, pero sin descuidar la visión periférica: su página web es un blog, que además de proyectar sus cosas, sugiere lecturas, nos ayuda a geolocalizar el establecimiento y nos relaciona con su espacio gráfico en línea -también gratuito- que disponen en Picasa para su audiencia. Además organizan su calendario en línea y en red.

¡Me ha encantado también saber que Cristina Verbena sigue activa y que colabora con ellos contando cuentos! Es maravillosa explicando historias… En este vídeo que grabamos para los Premios Cálamo 2007, pueden picapiquearla… ¡Cálamo! otro espacio singular de Zaragoza que queremos mucho.

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Dispone 0-14 de títulos que no se encuentran en México


Vía Roger Michelena, Libreros, nos llega esta nota de El Porvenir (Mx)

La librería 0-14

Nuevo proyecto de Juan Alfonso Castillo que se ubica en Plaza Fiesta San Agustín.

“Estos 9 mil títulos no los hay en todas las librerías de México. Hemos hecho un proyecto que desde el nombre, 0-14, indica el mercado meta”, explica Castillo. “Solo hay libros dirigidos a lectores de esa edad. Durante 50 años vendí libros para adultos, ahora (venderemos) puros para niños. Creo que el éxito de esta librería es que las mamás tengan oportunidad de venir y seleccionar”.

> Leer más… (más…)

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La librería francesa de Nueva York desaparecerá en 2009


Ya en marcha hacia el 2009, ¡cielo azul para todos!, celebro que las colaboraciones espontáneas sigan goteando hacia Tökland. Roger Michelena, desde su espacio Libreros –sí, el único bloguero macho que ilustra sus entradas a base de Sexy Funny Women Pics– entorno a la lectura, los libros y el sector editorial, especialmente el venezolano que es el que controla, suele mandarnos cositas de cuando en vez. Hoy, nos acerca la breve historia de la librería francesa de Nueva York. Una historia presentada a modo de réquiem (al piano), pero que si se observa con detalle, encumbra posibles relacionados con el comercio electrónico de libros, bien interesantes: “Emmanuel Molho se va a jubilar, y tal vez “dedicarse al piano”, dejando a su hija la tarea de perpetuar los negocios de la familia vendiendo libros a través de Internet”.

Bien interesante digo, porque de algún modo su audiencia, ya existe: no tendrá que labrar terruño desde cero, ni fertilizarlo con buenasnuevas económicas: han sido y son, una referencia concreta, en un lugar concreto, desde el que han constituido una red cultural y comercial. Teóricamente, este target es usuario común de las actuales redes de información, de Internet, etc. Por lo tanto es de esperar que si su proyecto despega con decencias tecnológicas, conozcan el éxito bien pronto (cosa que esperamos).

La historia que nos manda Roger sigue a continuación…

La librería francesa de Nueva York desaparecerá en 2009
(más…)

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Librería Dialog en Palma


Librería Dialog en BM

Ya sé que es algo rebuscado participar de un certamen gráfico de Verano y la Lectura, apostando una instantánea de un web con un vídeo de la librería Diálog de Palma de Mallorca. Pero ser los editores nos permite ciertos privilegios ;) y como nos encantan las librerías… Entorno a Diálog hay una comunidad, la germánica que vive en la isla y la que viene de viaje, que lee bastante más que la nuestra. Veas su web y verán cómo apuntan maneras…

> Aquí pueden ver el clip que les hemos realizado en el contexto de Blickpunkt Mallorca

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Expo-lío Internacional Cálamo 2008


Los de Cálamo continúna con sus gamberradas en red… Dándose cuenta de la escasa magnitud que está tomando Zaragoza con su Expo del agua seca han salido a cubrir huecos con su “Expo-lío” que así nos introducen…

¡Vive la mejor experiencia de la tierra!
Cálamo, del 14 de Junio al 14 de septiembre de 2008

Tres pabellones, más de 80 países, varias comunidades autónomas, tu prima Mari, los ciudadanos y ciudadanas que así lo deseen, el resto de los mortales…todo esto y más en ¡Expo-lío Internacional Cálamo 2008!

Si deseas exponer durante el tiempo de la exposición, exponnos tus ideas.

¿Qué puedes exponer? Una frase, un objeto, un dibujo, una foto… todo aquello que tenga interés, sea pequeño (que quepa en un espacio de 20 x 20 cm) y no atente contra las buenas costumbres y las señas de identidad de la comunidad Cálamo.

¿Cómo puedes exponer? Léete las bases de participación y rellena la solicitud: es fácil.

¡Durante unos días tu obra será protagonista! Miles, millones de personas verán tu trabajo. Las que visiten Cálamo y las que lo hagan virtualmente a través del blog oficial de la Expo-lío Internacional Cálamo 2008.

Participa en Expol-ío Internacional Cálamo 2008

BIC (Bureau International Cálamo)

Aviso: los pases de temporada son gratuitos y transferibles

P.D.1 Saludos a la exposición hermana ExpoZaragoza 2008, a la que deseamos todos los éxitos y parabienes. Consideramos la sana competencia un incentivo más.

P.D.2 Es tal el número de empresas patrocinadoras o colaboradoras que renunciamos a enumerarlas.

> Más información en su web

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El tiempo en las librerías


Leemos en el blog de Albert Figueras

Entonces, querido Lucilio, procura hacer lo que me escribes: aprovecha todas las horas; dependerás menos del mañana, si te lanzas al presente. Mientras aplazamos algo, la vida se va. Todo, Lucilio, nos es ajeno; sólo el tiempo es nuestro.

Imagen de Albert Figueras

En los últimos años, la librería Cultura de la suntuosa avenida Paulista de São Paulo ha pasado de refugio de horas muertas en la megápolis a una cita casi obligada cada vez que viajo a esta ciudad. En la librería Cultura he conocido y he profundizado en las obras de Rubem Fonseca, Patrícia Melo, Machado de Assís, Jorge Amado, Jose Saramago en su lengua original, además de procurarme algunas buenas traducciones de Auster o de Philip Roth publicadas sobre todo en la Compañía das Letras. !Cuántos instantes rescatados del saco del olvido, del saco del tedio!

Esta librería ocupaba varios locales en las galerías del llamado Conjunto Nacional. Era posible encontrar cualquier libro publicado en el país aunque, para ello, tenías que recorrer metros y metros de estanterías en estrechos pasillos. Demasiados libros, muchos clientes y ojeadores, y poco espacio.

El lunes al mediodía tuve una grata sorpresa al entrar en la nueva Cultura. Si antes de la reforma ya era una librería emblemática, ahora es una referencia obligada, como la Sophos de Guatemala, El Ateneo de Buenos Aires o, en dimensiones mucho más reducidas, la 22 de Girona, Robafaves de Mataró o La Central de Barcelona.

Quizás lo más impresionante es el espacio y la disposición de las estanterías. Diría que uno entra en la Cultura como quien se pasea por un bello jardín cualquier tarde de primavera, viendo los colores y las formas de las flores, oliendo la sucesión de fragancias y sentándose en un banco siendo dueño del tiempo, como recomendaba Séneca en la primera carta a Lucilio.

A la una del mediodía hay quien aprovecha un rato de la hora del almuerzo para sentarse en cualquier rincón de la nueva librería Cultura para leer tres páginas del primer libro que se le antoja. ¡Qué delicia!

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VI Premios Cálamo, 2006


La semana pasada a esta hora estábamos con Txetxu -su crónica- tomando unas tapitas por el Tubo de Zaragoza. Íbamos invitados por Paco y Ana a los Premios Cálamo 2006, así que nos acercamos con tranquilidad, yo desde el Pirineo y Txetxu, desde Madrid. Zaragoza es para nosotros, para este proyecto, una plaza importante de encuentro meridiano. Las veces que no coincidimos o en Madrid o en Barcelona o en Bilbao, nos encontramos en ese segmento de la vía a medio camino de nuestros lugares de residencia y trabajo.

El lunes próximo publicaremos un especial de lo que dió de sí el acto. Pero podéis empezar a picar en esta previa que avanzamos en nuestro You Tube Channel Toklanero

Fue una buena… iba a decir juerga, pero creo que a estas cosas se les llama mejor actos sociales. Con glamour y todo eso… No si yo ya se lo decía, Socio… que hay que ir bien vestidos

El Dúo Dinámico

Así lucíamos a los ojos fotográficos de Ana, que ayer nos mandó un mail cariñoso en que nos agradecía la asistencia a los Cálamo’s Prix.

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Una linea de lectura


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Anagram Bookshop


Publicidad de la librería Anagram

Bellisima publicidad de la librería Anagram de Praga.

> Vía Criterion

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Librería Babel: modelo de librería cultural


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Librería Geli


Librería Geli

En el corazón del casco viejo de Girona, justo al final de Les Rambles en la calle Argenteria 18, nos encontramos con un establecimiento emblemático de la cultura, tanto catalana como española. Es, una de las librerías más antiguas de la Península Ibérica.

La librería pertenece a esa época en que este tipo de casas eran algo más que un centro dispensario de libros. Hoy, es toda una institución que navega perfectamente los tiempos que le toca vivir, entre la saturación de novedades, un fondo que es uno de sus principales activos, y toda la maraña de las nuevas tecnologías… Que como pudimos ver, van integrando sin prisa, pero sin pausa.

Nos recibieron encantados y nos explicaron con todo lujo de detalle su pequeña historia.

Estuvimos conversando tanto con Pere “Geli” Hijo y Pere “Geli” Padre. El primero en calidad de director ejecutivo del día a día, y el segundo, más como referencia institucional… Ya que, aunque jubilado, sigue participando del staff de la librería como el primer día, cuando entró de aprendiz con 13 años -todavía hay libros que sólo él sabe donde están.

Pasamos una tarde magnífica escuchando sus anécdotas y respirando un ambiente librero librero. Y se nos iluminó la cara cuando observamos que en sus entrañas, hay montada como una especia de “guardería literaria”… que a nosotros nos pareció una cava de futuros libristas.

Se mostraron algo reacios en relación al tema de venta de libros por internet, pero más por cuestiones comerciales que filosóficas. Y nos aseguraron su convencimiento de que seguirán adelante… pase lo que pase… que aunque les vaticinaron varias veces que las librerías de ese tipo tenían los días contados: ellos ¡los siguen contando!

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