CLIE: un caso ‘face-publishing-book’
La presencia de las editoriales en las redes sociales es una de las derivas principales de los conceptos de Web 2.0 al mundo editorial. Varias editoriales —pocas todavía— han comprendido su importancia en la búsqueda de visibilidad y mercado. Es un ámbito nuevo en el que no hay recetas ni reglas claras, sí búsqueda y experimentación con la urgencia de la cuenta de explotación en el retrovisor…

El pasado lunes 22 de marzo, Anatomía de la edición iniciaba “…una serie de posts sobre Facebook en el sector editorial…” con un estudio sobre la popularidad de las editoriales en Facebook que tuvo una repercusión bastante amplia especialmente entre aquellos interesados en el tema y al que hicimos referencia en nuestro artículo Face-publishing-book: Redtabilidad & Rentabilidad.
El estudio estaba realizado sobre 106 editoriales presentes en Facebook, las clasificaba entre pequeñas, medianas y grandes, resumía algunas conclusiones y ofrecía un gráfico (o infografía, —queda más cool decirlo así) en el que la primera posición quedaba para Random House Mondadori con 6.653 fans (hoy ya 6.902).
Dejamos de lado la discusión sobre si es comparable la popularidad de un espacio (fans o amigos) de un grupo editorial que reúne a varias editoriales bajo su gran paraguas con los de editoriales “unas, puras y duras” [confiamos que estás variables se analicen en los anunciados estudios futuros] para centrarnos en uno de los comentarios del mencionado artículo, el de Julia, que preguntó “¿Dónde está Clie con sus más de 72.000 fans?” (hoy ya 78.926). Como bien twiteó Silvano oportunamente, “el comentario más corto motivó la respuesta más larga!!”.
Este comentario sobre CLIE fue causa de varios intercambios en Twitter con opiniones divergentes, básicamente sobre el hecho de si CLIE debía ser considerada o no una editorial “al uso” y, por tanto, merecedora de ocupar un lugar en el estudio de los “anatómicos”.
En todo caso, esa discusión nos motivó a plantearnos un estudio más cercano o “análisis de caso” como se suele decir, que hoy queremos compartir… no sin antes dejar claro que buscamos con esta acción complementar un desarrollo urgente y necesario como el que han iniciado los anatómicos Silvano y Alberto. Urgencia y potencial que conocemos porque participamos activamente en la conversación en red, como es evidente (nos da vida); y, porque vivimos de dar servicio y soluciones a empresas (muchas de ellas del sector de la edición) también sobre la presencia en redes sociales. Cuando un editor se interesa o contrata la gestión de un perfil, no le basta con las historias al uso sobre el dospuntocerismo, la conversación y la red, el boca-oreja… Se plantea gastarse un dinero, y quiere saber qué impacto tendrá esa acción en su cuenta de explotación: lo mismo que cualquiera de nosotros en situación similar de compra o adquisición de valor. Podemos hablar de que se trata de una acción a largo plazo; de que el retorno de esa conversación tendrá mucho que ver en cómo la empresa gestiones ese feedback; podemos hablar del potencial en difusión y comunicación, de nichos y audiencias interesadas en red… Pero no podemos evitar el planteamiento base: valor y precio.
Esa acción combinada de conversar en red sobre lo que nos interesa y de participar de las redes profesionalmente, nos ayuda a definir ambas cosas. A darnos cuenta del valor que aporta un estudio como el propuesto por los anatómicos por ejemplo; y, a apreciar y preciar mejor las operativas como la del caso que presentamos.
Pensamos que hay que hacer un esfuerzo complementario a la propia emisión de contenidos y potenciar la conversación transversal entre pares, con el fin de aportar nuevos valores en red al valor propuesto por un nodo, sea anatómico, paradigmático, fisgón o futurible, con el fin de aplicarnos “en casa” lo que le vendemos a los demás. Es desde ese punto de vista que nos ha interesado explorar más aquellos puntos en los que estamos en desacuerdo. Pero también, porque nos interesa profesionalmente el caso ya que se trata de una experiencia de usuario real (bueno, virtual), que está sucediendo… Una experiencia que durante el tiempo que tardamos en leer esta entrada, ya habrá integrado nuevos fans.

— Acerca de CLIE
CLIE [Comité de Literatura para las Iglesias Evangélicas] es una editorial fundada por el pastor evangélico Samuel Vila en 1924. Nace con un mercado muy definido —cristianismo evangélico— pero no por ello menos disperso. Desde sus inicios estuvo centrada en libros de orientación cristiana, tanto de inspiración como de estudio y reflexión. Sobrevivió a las prohibiciones del régimen franquista editando, imprimiendo y distribuyendo sus libros de forma clandestina. La relación con su mercado, a nivel territorial, creció y se fortaleció durante más de 40 años y en condiciones adversas. En 1967, tras la promulgación de la Ley de Libertad Religiosa, la editorial comienza un período de consolidación y crecimiento, sobre todo en el exterior, que le lleva a convertirse en uno de los principales exportadores de libros del país.
Una trayectoria —la del fundador y la de la editorial— ampliamente reconocida:
- Doctor Honoris Causa concedido a Samuel Vila por el Defenders Theological Seminary de Río Piedras, Puerto Rico (USA) en 1970.
- Nombrado Académico de la Lengua Española por la Academia Norteamericana de la Lengua Española en reconocimiento a la labor realizada a través de sus libros y del trabajo de CLIE en la difusión y mejora de la calidad de la lengua española en los Estados Unidos en 1991,
- Medalla al Mérito Exportador concedida a la Editorial CLIE por la Cámara de Comercio y entregada por Jordi Pujol, Presidente de la Generalitat de Catalunya en 1983.
Es, sin lugar a dudas un editorial de nicho. Que ese nicho esté caracterizado por creencias religiosas no modifica su condición de tal.
Hemos hablado con David Villanueva de CLIE, quién gentilmente ha accedido a responder a un breve cuestionario. Sus respuestas nos parecen esclarecedoras en relación al tema que nos ocupa.
Tökland — ¿Cuando inició CLIE su presencia en FB?
CLIE — Nuestra presencia en FB comienza en Junio del 2009.
¿Cuáles fueron las razones que motivaron la decisión de abrir una Fan-page en FB?
Durante muchos años habíamos estado viajando por toda América haciendo presentaciones de libros y dando conferencias para explicar el uso y manejo de algunas de las obras de referencia y consulta que publicamos. En elloa hicimos muchos amigos y de buena parte de ellos teníamos los e-mail. Cuando se inició la red de Facebook pensamos que sería un buen medio para poder mantener un contacto más directo con ellos. Comenzamos a invitar amigos y… las adhesiones a la página de CLIE se dispararon con un crecimiento que no habíamos sospechado siquiera. Ello nos ha permitido comprobar que la marca de CLIE era más conocida y valorada de lo que nosotros mismos imaginábamos.
Los precios de los libros y el e-commerce en la web de CLIE están expresados en dólares. ¿A qué se debe el uso de esta divisa en lugar de utilizar la divisa Euro?
El 90% de nuestros clientes están en países del continente americano. Todas las ventas de nuestros libros a través de librerías son con precios en dólares. El hecho de que en nuestra tienda virtual los precios estuvieran en euros, crearía confusión.
¿Consideras que, desde un punto de vista estrictamente editorial, las conversaciones que se establecen en la página de CLIE favorecen la difusión y venta de vuestros títulos?
Sin lugar a dudas que la favorecen. Estas conversaciones nos dan la oportunidad de recomendar libros y de presentar novedades a miles de personas que posiblemente nunca entrarían en una librería (suponiendo que la librería tuviera en existencia y visible el libro que recomendamos). Pero con independencia del aspecto comercial está el aspecto de marca. No debemos olvidar que CLIE es una editorial religiosa, con un fondo espiritual, y estas conversaciones nos dan la oportunidad de trabajar también en esa área y ayudar a las necesidades espirituales de nuestros lectores y fans.
Si consideramos que “marketing” es un ámbito en el que se procura satisfacer las necesidades de los clientes, por un lado, y obtener beneficios al mismo tiempo, por otro, ¿consideras que la presencia en FB y las conversaciones que se establecen con los fans son/pueden ser consideradas acciones de marketing?
Aunque la pregunta queda en parte contestada en la respuesta anterior, concretemos que, desde un punto de vista estrictamente de marketing, la respuesta es afirmativa. Aunque deberíamos diferenciar entre marketing de producto y promoción de marca, o bien entre marketing directo e indirecto. Facebook nos da la oportunidad de presentar un producto que llena las necesidades de muchos de nuestros fans, y el ciclo se cierra cuando quién ha visto el libro, lo adquiere en nuestra tienda virtual o bien acude a una librería y lo pide, lo que genera un beneficio para la editorial. Pero todas las demás acciones en nuestra página que no son presentación de producto, también pueden considerarse acciones de marketing, si valoramos el marketing indirecto. Si respondemos los comentarios de nuestros fans, si publicamos frases fomentando la lectura, si publicamos noticias sobre el mundo del libro en general, todo esto genera tráfico en la página y gusta a nuestros fans, que se sienten en general en deuda con CLIE y por tanto más proclives a adquirir un libro de CLIE para llenar sus necesidades cuando estas se produzcan o cuando se presenta la oportunidad.
¿Cuáles fueron las razones que motivaron la decisión de abrir un grupo de Librerías Cristianas en FB?
En nuestros viajes detectamos que el nivel de capacitación del personal de las librerías era muy pobre. Debido a ello, hace años que CLIE inició la tarea de impartir seminarios de formación para las librerías y el personal que trabaja en las librerías, encaminados a mejorar el proceso de venta. La página de Librerías Cristianas no es más que la continuación de esta labor, una labor que se hacía por medio de seminarios directos en cada país, ahora de manera virtual.

— CLIE: ¿es o no es?
Ante la pregunta de por qué no estaba CLIE incluida en el listado, los “anatómicos” justifican su ausencia con los argumentos siguientes (el desglose es nuestro y pretende aclarar la argumentación):
1) Estrategia:
1.1) CLIE, a pesar de ser española, que es una condición en nuestros estudios, no está enfocada al territorio español, o no de manera especial, como es el caso del resto de editoriales tomadas a consideración, que siguen estrategias territoriales.
1.2) De hecho, en su página Web, el precio de sus libros está en dólares. Por lo tanto, si tuviéramos en cuenta esta editorial también tendríamos que sumar los seguidores de Planeta Perú y Planeta México, lo cual falsearía nuestros resultados.
2) Producto:
2.1) Este es un punto delicado de la cuestión. El objetivo de los informes de este blog es ayudar a las editoriales y ponerlas en relación las unas con las otras por medio de análisis comparativos.
2.2) Para poder hacerlo todas las editoriales, con sus respectivas singularidades, deben tener el mismo producto (libro) y enfrentarse a los compradores con el mismo tipo de imagen de marca (empresa que vende libros).
2.3) El caso de CLIE, como podemos ver en su estupendamente gestionada página de Fans, es un caso singular puesto que tienen una relación con sus fans que va más allá de la marca y los libros, tiene una relación íntima, personal y trascendental, que ninguna editorial que no sea de temas religiosos podría conseguir.
2.4) Los mensajes en el muro son tan íntimos, que no sería correcto decir que se trata de una acción de marketing lo que allí tiene lugar. Todos están unidos por una creencia común, que no es la de vender/comprar libros. Por lo tanto, tuvimos que aceptar que el público potencial no es el mismo, por lo tanto 72 mil fans no era una masa comparable con los datos ofrecido por la media de todas las demás.
— Para nosotros: CLIE: ¡Es!
No compartimos los motivos aducidos por las razones siguientes:
1.1) En este item hay dos aspectos a considerar:
— Si “ser española” es condición para formar parte del estudio, en todo caso cabría preguntarse cuán españolas son, por ejemplo, Random House Mondadori o Pearson Educación, presentes en el informe.
— Si lo decisivo es tener una “estrategia enfocada al territorio español”, la incertidumbre es bastante mayor. Es comprensible que los grandes grupos (inter o multinacionales), con delegaciones y fondos específicos en diferentes países, estén interesados en estrategias territoriales. Vale así el ejemplo de Planeta, y vale también la intenció de RHM según las declaraciones de Carmen Ospina citadas en Marketing en línea de editoriales en España [Publishers’ Online Marketing in Spain]: “…más de la cuarta parte del tráfico del sitio (Me gusta leer) proviene de fuera de España, y RHM tiene planes para expandir la estrategia de Me Gusta Leer el resto de su grupo en América Latina. Trabajamos con nuestras casas en América Latina para ayudarles a presentar iniciativas en línea. Los entrenamos en lo que hacemos en Facebook.”
Pero ¿y las otras editoriales, pequeñas o medianas, independientes? ¿Se plantean la red social como una estrategia territorial? Difícil de creer. En primer lugar, porque la presencia de marca en la red social es —en la mayor parte de los casos— un eje principalmente transversal. En segundo lugar, ¿cuál de estas editoriales rechazaría expandir su área de influencia a otros países, a los que varias de ellas ya destinan una parte de sus esfuerzos y fondos editoriales para adquirir presencia; y las que no lo hacen, seguramente no es porque no quieran sino porque no pueden?
La participación de las empresas en las redes sociales —y las editoriales está claro que lo son— está planteada como una herramienta para establecer conversaciones, crear nichos de fieles e interesados, y estos nichos, cuánto más amplios sean, ¿no es mejor?
1.2) ¿Es determinante que los precios en la web estén en dólares? David Villanueva lo dice con claridad, son los precios por los que se rige la parte principal de su mercado. Para la venta en España disponen de una red de librerías especializadas en “su nicho” así como de portales online.
Relacionado con este punto, en otras editoriales sí mencionadas en el informe observamos:
- ACTAR Editorial, su web está en dos idiomas —castellano e inglés— y se entra por defecto a la versión en inglés. Los precios de sus libros están en euros y en dólares. Su blog está en inglés, y la información de su perfil en FB está en castellano e inglés.
- Editorial ARESTA, su web está en dos idiomas —castellano e inglés—, publica libros en inglés, en castellano y en catalán, y los precios de sus libros en inglés están en euros y en dólares.
- KALANDRAKA Editora, además de castellano y gallego, su web ofrece versiones para Portugal, Italia y México (con precios en pesos mexicanos). Las entradas en su blog están por lo general en dos idiomas (castellano y gallego), y en las más recientes incorpora también el inglés.
- ALFAGUARA, su web, por defecto da acceso a sus representaciones en diversos países con precios en la moneda de cada país. En FB tiene diversos perfiles territoriales.
- TUSQUETS Editores, su web da acceso a sus representaciones en México y Argentina con precios en la moneda de cada país.
Son algunos ejemplos para demostrar que no es CLIE la única que en su web maneja precios en dólares y que no es la única que no tiene una perspectiva exclusivamente territorial para España.
2.1) Estamos convencidos que el trabajo de CLIE, si abstraemos la especificidad del mensaje religioso, analizado como marketing editorial puede ser de gran ayuda para otras editoriales.

2.2) Está claro que CLIE cumple los requisitos mencionados en este punto: vende libros y se presenta en la red social “con el mismo tipo de imagen de marca (empresa que vende libros)”. Si —en este nivel de análisis— establecemos diferencias sobre la temática de las editoriales, tampoco sería coherente poner en el mismo nivel editoriales que publican ficción, ensayo o libros de texto.
CLIE no sólo desarrolla su red social como marca editorial, sino que además crean una segunda red dedicada a las librerías especializadas de su ámbito —Librerías Cristianas— aprovechando así las redes sociales para la formación y apoyo a librerías que,también, venderán sus libros.
2.3) Coincidimos en que la gestión de su página de fans es estupenda. Coincidimos también en que las creencias religiosas contribuyen a crear un entorno y una conversación más íntima con el “nicho”. Pero, si la comparamos por ejemplo con la española Ediciones Cristiandad, editorial también religiosa y con una página en FB con 253 fans, ¿dónde está la diferencia: en las creencias o en la gestión de la red?
2.4) Sobre si la conversación desarrollada en su perfil es correcto o no considerarla una acción de marketing, la respuesta de David Villanueva es, sin duda, definitiva.
— Otro punto de vista para el análisis
El 1 de febrero pasado, Anatomía de la Edición nos ofreció un valioso documento titulado Manual de comunicación online editorial: El Community Manager (I) con el objetivo de propiciar el debate en torno a la figura del CM en el sector editorial. Siguiendo a Jeremias Owyang, ofrecen una serie de criterios muy útiles para el análisis que nos ocupa. Recomendamos a nuestros lectores la lectura del documento de referencia del cual extraemos algunos aspectos esenciales:
Cuatro principios básicos sobre el Community Manager
1. Defensor de la comunidad.
El papel principal del CM es defender al cliente. Esto incluye escuchar y ser participativo tanto en la comunidad empresarial como en los sitios web externos. También debe ser capaz de responder a las peticiones y necesidades de los clientes o, simplemente, de participar en las conversaciones, tanto en privado como en público.
2. Evangelizador de la marca.
El CM será el encargado de la promoción de eventos, productos y actualizaciones a los clientes mediante el uso de técnicas de marketing tradicionales y las conversaciones que se produzcan en el medio.
3. Familiaridad con la comunicación y la transmisión de mensajes.
El CM debe estar familiarizado con las herramientas de comunicación (…) y comprender el lenguaje que se utiliza en la comunidad.
4. Punto de unión entre las necesidades de los clientes y la empresa.
(…) el más estratégico de todos.

En resumen: un CM debe escuchar, responder, informar y conectar a las personas adecuadas.
El estudio concluye afirmando el carácter determinante que puede tener la figura del CM para una editorial y dando 3 motivos para ello:
1. Es capaz de generar un acercamiento a los lectores de las propuestas editoriales.
2. Crea comunidad uniendo a públicos interesados por temas similares.
3. Ayuda a fortalecer la marca. (…) las empresas del sector suelen tener marcas débiles y pocos lectores compran libros impulsados por la editorial que lo publica o la librería que los vende. Junto con otras acciones, el CM ayudaría a crear la marca mediante la comunicación emocional de las ideas.
Siguiendo estos principios nos resulta evidente que, sin lugar a dudas, CLIE los aplica a rajatabla, al punto de que podrían ser considerados un paradigma del CM en la red social de FB.
— Conclusiones
Como sin duda ya habrán podido comprobar, la argumentación de las diferencias con Anatomía de la edición sobre si CLIE ha de ser tenida en cuenta o no en el análisis sobre la popularidad de las editoriales en Facebook —al margen de que consideremos que sí ha de ser considerada— en realidad nos ha servido de excusa para profundizar en un ámbito que, como bien dicen Silvano & Alberto “las empresas que no aprovechen el fabuloso potencial de ponerse en contacto directo con sus clientes (…) están perdiendo una ventaja competitiva muy importante con respecto al resto de empresas que operan en su sector.”
En un sector que en su gran mayoría aún se está pensando (o no) para qué sirve la red, el análisis de la experiencia de los que ya están intentando conectar y conversar con sus mercados es sin duda de gran valor. No hay recetas, se está recorriendo un camino nuevo. Otros sectores ya han encontrado la forma de capitalizar estos recursos. Las editoriales, todavía parecen lejos de ello. Como mencionamos al final de nuestro artículo Face-publishing-book: Redtabilidad & Rentabilidad, en un estudio internacional reciente sobre Las 50 empresas que mejor lo están haciendo en Facebook, no hay ni una sola editorial. De acuerdo, no nos pongamos a la altura de empresas cuyos fans se miden en cifras de 6 dígitos. Pero tomando cifras de 5 dígitos, son muy pocas las que los han alcanzado.
Tampoco pensemos que también en presencia en las redes sociales estamos atrasados respecto a editoriales inglesas o estadounidenses. Un rápido repaso por algunos de los nombres más conocidos ha dado resultados que en absoluto desentonan con las cifras de casa.
CLIE, con sus 78.926 fans al día de hoy (y creciendo) y un catálogo de 2.500 títulos —con todos los elementos distintivos a su favor que queramos agregar— es sin duda un caso a considerar con seriedad y del cual hay mucho que aprender.
— Para terminar
Por lo general, todos aquellos que estamos involucrados en la reflexión sobre la Edición XXI y sobre los desafíos y oportunidades que las nuevas tecnologías plantean al sector editorial, hemos considerado que la apertura hacia las redes sociales por parte de las empresas es un fenómeno estrechamente relacionado a lo que se conoce como web 2.0.
Sin embargo, la lectura, investigación y navegación realizadas relacionadas con este tema nos ha demostrado que esto no es realmente así. Muchas editoriales han dado o están dando el paso hacia las redes sociales desde webs 1.0 o a lo sumo 1.5. Muchas incluso, cuyas webs son altamente criticables respecto a la usabilidad, arquitectura y/o diseño.
Pero esto, quizás sea tema para otra reflexión…









































