Javier Celaya en la mesa “Los lectores en digital”
Intervención de Javier Celaya, editor de Dosdoce, en la mesa “Los lectores en digital”
Si bien hace cinco años, cuando comenzó el portal Dosdoce la industria editorial española estaba de espaldas a los formatos digitales, en los dos últimos años se están poniendo al día.
En cuando a los lectores digitales (eRaders) está de acuerdo con las aportaciones de Lorenzo Silva. Piensa que probablemente los dispositivos (lectores, móviles, ordenadores…) terminen convergiendo. Y abunda en el tema comentando que el enfoque del debate libro electrónico frente al papel es erróneo. Los ereaders son irrelevantes y les “faltan un par de hervores”. Otra cosa son soportes como el que mostrará Apple el próximo lunes (por el día 8 de junio), una tableta con el formato de un e-libro actual. Las cosas pueden cambiar en este terreno en cuestión de meses, porque en la última Feria del libro de Londres se ha adelantado que de aquí a final de año habrá hasta 15 soportes de lectores.
También ha sido erróneo el planteamiento de las editoriales cuando, tras estudiar las experiencias fallidas de Alemania y Francia, conluyen que hay falta de demanda. Las citadas experiencias fracasaron porque no se lanzaron novedades y, además, el precio al que se vendían los libros en formato digital era prácticamente, el mismo que el del libro en papel. Como contrapunto a lo sucedido en Alemania y Francia, destaca lo ocurrido en Estados Unidos con Amazon. En este caso se dan los dos factores para que funcione: cantidad y calidad de títulos disponibles y precio: 9,90.
La web social (mejor que Web 2.0) es muy importante y las editoriales comienzan a hacer caso al público. Como ejemplo, destaca la movilización de la web cuando Amazon intentó subir los precios de 9,90 a 12,90 sin sumar valor añadido. El boicoteo a comprar por encima de 12,90 funcionó.
En cuanto a la importancia de lo digital sobre el papel o viceversa, el primero es mucho mayor que el segundo. Sí que existe una demanda de contenido digital y apenas existe ese contenido gestionado por profesionales en la web (el 4%).
Las ventajas del formato digital son evidentes: en primer lugar, un mayor acceso a la cultura. Se puede acceder a los títulos descatalogados, a lo que se retira del mercado. Además, el precio es inferior al del papel. La diferencia no debería ser sólo de un 10 o un 12% sobre el del libro de papel. Encierra además como valor añadido la posibilidad de “charlar” con el autor (web 2.0) e incluso de participar en la creación.
Otra gran ventaja, es el acceso a contenidos en otros idiomas. Una vez los libros están digitalizados, y con los problemas de traducción resueltos en parte gracias a la web semántica, se pueden traducir fácilmente.
Para concluir, es necesario un espíritu más emprendedor: se desarrollarán nuevos lenguajes y nuevos contenidos. Y pone en el tablero para el debate los nuevos géneros.














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